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sábado, agosto 02, 2008

Dia 4 en New York City

Lunes día 29 de julio.
Bueno, como el día va a ser largo y tenemos muchas cosas que ver, decidimos no perder el tiempo con el desayuno, así que cogemos algo de fruta en un puesto cercano al hotel, y en marcha. Empezamos atravesando el puente de Manhattan. Las vistas desde aquí son muy chulas, y es curioso comprobar el contraste que hay entre las zonas más deterioradas y los rascacielos. En cualquier caso, os advertimos de que éste es, probablemente, uno de los puentes más ruidosos del mundo, ya que por él circulan constantemente trenes, además de coches y camiones.
La vuelta a Manhattan la hacemos por el Puente Brooklyn, donde César (adicto a los puentes) hace como dos millones de fotos. Saliendo del puente nos dirigimos al Ayuntamiento, y desde allí, visita obligada a la famosa Wall Street, que me defrauda un poco, porque me esperaba una calle más grande, más ancha, más lujosa…
Seguimos nuestra ruta cogiendo el Ferry que va a Staten Island. El Ferry sale cada media hora y el trayecto dura 25 minutos, y aunque en Staten Island no parece que haya mucho que ver, os recomendamos cogerlo porque desde el mismo se pueden contemplar unas estupendas vistas de la ciudad y de la Estatua de la Libertad, y además ES GRATIS!! Una vez llegados a Staten Island, y habiendo comprobado nuestras impresiones acerca de el lugar, nos volvemos.

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Como ya va siendo hora de comer, y en nuestro afán por integrarnos completamente, decidimos que hoy vamos a comer unos perritos calientes, como unos auténticos neoyorquinos. Así que vamos a un pequeño jardincillo llamado Bowling Green (cerca de Wall Street), y nos aposentamos allí. Después de comer, encendemos el ordenador para ver si hay wi-fi y ¡premio!, tenemos una estupenda conexión gratuita, así que César aprovecha para hablar a través del Skype en medio del parque sin micrófono ni nada, brindarnos una de las escenas más surrealistas del viaje, para nuestro deleite y sorpresa de los neoyorquinos que había por la zona (ver foto). Parece que se está achuchando con el ordenador…

Después de comer, nos dirigimos a la zona cero. Es un sitio que se intuye antes de verlo, porque según vas andando de repente notas un enorme vacío en una zona plagada de edificios, y cuando te acercas, allí está: las grúas, los obreros, las placas de recuerdo a las victimas… Desde el World Financial Center podéis ver toda la zona desde un punto elevado. Entre nosotros, caras serias y pensativas. No podemos evitar pensar en la gente tirándose desde las ventanas de las Torres Gemelas y en lo que debió sentir la gente que se encontraba allí ese día.
Pero bueno, nosotros debemos seguir la ruta, así que nos sobreponemos y cogemos el camino hacia nuestro próximo destino: el mítico Empire State. Nosotros decidimos visitarlo a la hora de anochecer, para ver desde arriba la puesta de sol. Como ya habíamos cogido las entradas por internet, nos ahorramos esa cola, pero la que hay que hacer para pasar el control de seguridad es inevitable. A pesar de las enormes medidas de seguridad, conseguimos despistar al segurata, diciéndole que lo que pita es el trípode de la cámara, y con semejante argucia conseguimos pasar con 5 tenedores de plástico, una cucharita y una navaja multiusos. Armados hasta los dientes con semejante arsenal, estuvimos pensando un rato si asaltar o no el edificio. Al final decidimos que no, porque teníamos hambre y queríamos cenar pronto, y si nos entretenemos con asaltos a rascacielos no cenamos ni para las mil. Aun así, nos dan ganas de usar los tenedores de plástico con las yugulares de unos italianos que se nos quieren colar.
Total, que entre una cosa y otra tardamos una hora en subir hasta arriba, así que tenedlo en cuenta para hacer vuestros cálculos horarios.
Después de la visita al Empire State nos vamos a cenar, y dada la hora que es, lo cansados que estamos y el madrugón que nos espera al día siguiente, decidimos suspender nuestros planes de volver a Harlem para escuchar jazz en vivo. Una pena, pero así ya tenemos excusa para volver otro año…

3 comentarios:

Olga S dijo...

Me lo estoy pasando bomba leyendo vuestro blog!! jajaja, me voy a llevar el portátil !!!!

Voy a ir a New York en enero... así que creo que tendré suerte y veré el arbolito... jejejeje.

Saludos!!

Astrabu dijo...

Hola Olga.
Da gusto ver que alguien lee el blog.
La verdad es que tiene que tener su encanto ir a Nueva York en Navidad aunque el frio que hace tiene que ser tremendo.

Un saludo.

David dijo...

Me gustaría que me recomiendes los lugares para conocer y visitar, ya que próximamente voy a estar en esa ciudad. Intento informarme con tu blog acerca de los recorridos que hiciste. Aun no tengo un alojamiento en manhattan pero sigo buscando