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domingo, septiembre 26, 2010

Andando por los USA

Curioso video este que os presento. Un recorrido "a pie" por algunas de las partes más emblemáticas de los Estados Unidos, por muchas de las cuales estuvimos nosotros. Curiosamente empieza el viaje por la playita de Nueva York y acaban enfrente del Golden Gate en San Francisco.



Parece ser que se trata de una campaña de publicidad de Levi's en la que para lograr el efecto que tiene el video han usado las técnicas stop motion y time lapse con una cámara Canon EOS 5D Mark II con la que realizaron miles de fotografías durante los 14 días que realizaron el viaje.

Como curiosidad el siguiente reto que tiene el chico despues de atravesar los EEUU es correr entre los toros.

jueves, diciembre 03, 2009

Fotos de Las Vegas


El siguiente destino en nuestro viaje fue Las Vegas, nombre que se debe a un español, Antonio Armijo, que llego alli tras seguir un viejo camino desde Texas. Lo denominó así por el contraste de algunas zonas verdes creadas por los manantiales de la zona con el desierto que las rodeaba.
Se trata de la ciudad más grande del estado de Nevada y la mayor ciudad fundada en el siglo XX en los EEUU. La fama mundial de Las Vegas empezó a raiz de la legalización del juego en 1931. A partir de 1941 se empezaron a construir grandes hoteles con casinos en su interior con dinero, en muchos casos que provenía de los sindicatos del crimen de la costa Este. De hecho el primer hotel de estas características , El Flamingo, fue creado bajo la supervisión del gangster Benjamin "Bugsy" Siegel. Y a partir de los años 50 comienza la actividad musical como complemento alos casinos. Así por ellos han pasado estrellas como Elvis Prestley, Tom Jones, Cher o el mismísimo Frank Sinatra.

También se la conoce como La Capital Mundial del Entretenimiento o La Ciudad del Pecado (Sin City) debido al auge de las apuestas legales a la disponibilidad de alcohol las 24 horas del día o a la legalidad de la prostitución en los condados vecinos. "Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas".

Actualmente Las Vegas se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos en EEUU. En 1989 con la apertura del hotel The Mirage se inició una etapa de construcción que se alejaba del downtown para situarse en la zona conocida como Las Vegas Strip que se ha convertido en la principal zona de visita de la ciudad. En la wikipedia hay un extenso artículo sobre esta zona en la que viene un gráfico con la situación de los hoteles.

Destacar por último las elevadas temperaturas que se alcanzan durante el verano. Y es que no hay que olvidar que está situada en pleno desierto.

Crónica del día en Las Vegas

Pincha en la foto para ver todas nuestras imágenes de Las Vegas

martes, noviembre 03, 2009

Cómo casarse en Las Vegas...y no morir en el intento

Artículo extraído de ELMUNDO.es

En helicóptero, limusina, en plan Lejano Oeste, sobrevolando el Cañón del Colorado o vestidos de Elvis y el oso Yogi. 120.000 parejas dicen 'sí, quiero' cada año en la ciudad americana más extravagante por la módica cantidad de 200 euros... o 25.000. Acompañamos en su aventura a una de ellas


Se puede celebrar sobrevolando el Gran Cañón del Colorado, mientras se da una vuelta en limusina, vestido de Elvis (o de Priscilla, de Marilyn, de Oso Yogi, de Luke Skywalker...), dentro de un barco pirata, en plan Lejano Oeste, al estilo Harley Davidson, con una banda de mariachis animando la faena... e incluso en medio de una fiesta nudista. Habían oído hablar de casi todas las propuestas (casi: lo del Oso Yogi es demasiado), pero ya suficientemente exótico les parecía emular a Britney Spears, Nicky Hilton, Angelina Jolie o Frank Sinatra casándose en Las Vegas como para encima cargar con el disfraz del de Yellowstone a cuestas.

Por eso, Fernando y Clara, de 31 y 25 años, a quienes acompañamos en su aventura nupcial de 48 horas, apostaron por lo seguro, aunque hablar de eso en la imprevisible ciudad de Nevada (que no California) es mucho hablar. Así que decidido: se casarían en lo alto de la Torre Eiffel del hotel Paris, uno de los muchos (hay 150.000 plazas hoteleras en Las Vegas; el triple que en Madrid y eso que la ciudad estadounidense sólo tiene 1,5 millones de habitantes) repartidos a ambos lados de la Strip, la efervescente avenida principal. Es uno de los favoritos de las 120.000 parejas que se casan aquí cada año.

La idea iba tomando forma a medida que se aproximaban en coche junto a otras dos parejas con las que venían recorriendo la costa oeste de Estados Unidos. Ya estaban en Las Vegas, en medio de insistentes carteles del espectáculo de turno (The Lion King, O, Cher o Celine Dion, quien, por cierto, vive aquí), outlets a precios de risa, bufetes de abogados (para quien vende su alma en los casinos y luego no puede afrontar las deudas), pastores evangélicos o psicólogos (para ayudar a los desaforutnados viciosos; no es tontería: la tasa de suicidos en Las Vegas dobla la media nacional). Y a lo lejos, la silueta de la pirámide del Luxor comienza a despuntar.

Desayuno con champán

Pero el sueño de dar el sí, quiero en la réplica gala (mide justo la mitad que la verdadera Torre Eiffel) duró poco, lo que tardaron en hacer el check in en el hotel Montecarlo (hay que pagar antes; no vaya ser que el huésped se lo juegue todo a las tragaperras y la cuenta se quede tiritando) y preguntar el precio de la broma: 1.300 euros el paquete más barato, el Bordeaux, de media hora de ceremonia. Y sin incluir las tasas ni la tarifa del minister o reverendo. El más caro, el Paris Perfection, 10.000 euros, con dos horas de limusina para seis personas, desayuno con champán y chocolate con fresas, suite nupcial bañada de rosas, masaje en el spa Mandara...

¡Fuera Torre Eiffel! Y eso que no es lo más caro. Un par de noches y todo tipo de pijaditas románticas (música celestial de violines, limusina, actores-testigos vestidos de Elvis, arreglos forales que ni la boda de Letizia...) pueden sobrepasar tranquilamente los 25.000 euros. Cuestión de gustos y bolsillos. El de nuestros protagonistas no andaba sobrado, así que, tras recorrer los principales hoteles durante día y medio Strip arriba Strip abajo, apuestan por una elegante pero informal capilla: Vegas Adventurer, cerca de Bonanza, la tienda de souvenirs más grande del mundo, por el módico precio de 250 euros 15 minutos de boda (más impuestos más 50 euros del ministro más 30 de las fotos más 30 del DVD...). «Algunos sitios daban hasta miedo, pero éste nos dio buenas vibraciones», suelta Clara encantada.

La boda, en español, se fija para las 9 del día siguiente. Esa noche toca cena en el hotel The Venetian y, después, sesión ludópata en el casino. Siguiente reto: obtener la licencia, ésa que prueba que los contrayentes tienen más de 18 años, que no están casados con otros (más de uno ha tenido problemas por cuestiones de bigamia) y que están bien sanos, aunque el análisis de sangre que se pide en el resto del país para demostrarlo no es obligatorio en el condado de Clark, al que pertenece Las Vegas. Precio de la licencia: 45 euros. Eso sí, hay que solicitarla antes de las 12 de la noche y sobrio. Antes, podía pedirse a cualquier hora, pero llegó Britney Spears completamente borracha (y luego completamente arrenpentida) y las reglas cambiaron.

El altar de Elvis Presley

A eso de las ocho, los novios entran en la capilla, cuya puerta cuelga el típico cartel de OPEN, todo encendido. Es pequeña pero coqueta, agradable, con bancos blancos y enredaderas que trepan entre éstos y el altar. Porque también lo hay. Igualito que en la tele. Eso sí, el homenaje a Elvis espera en la esquina, donde resurge a modo de altar la foto gigantesca del Rey entre ramos de novia de toda condición e incluso un sombrero mexicano (??). Ella, a un habitación. Él, a otra. Las dos amigas acompañan a Clara, que va sacando el prendedor que lució su madre en su boda, el ramo de su hermana y el bolso de su mejor amiga. ¿Su look? Camiseta y falda blancas estilo ibicenco, aunque le ofrecen alquilar el típico vestido, peluquería, manicura, maquillaje... Full service. ¿Él? Camisa y vaquero.

Suena la música nupcial y el ministro de origen colombiano, Sebastián Salas, con su sotana negra y sus 50 bodas a cuestas un sábado cualquiera («Hay veces que no paro desde las 10 de la mañana a las 2 de la madrugada», confesará luego), espera al fondo junto al novio y los dos amigos. Avanza Clara pisando los pétalos rojos tendidos en el suelo. «Estamos aquí para casar a...», espeta Salas entremezclando su español colombianizado con un tremendo acento yanqui. Lo dicho, igual que en la tele, pero mucho más serio de lo que podría pensarse. Incluso menos hortera. Bueno, es un decir...

Duración: 15 minutos, con intercambio de anillos, felicitaciones y regalito de los asistentes (una llamativa tarjeta fucsia de just married) incluidos. Después viene la visión del vídeo en grupo y la discusión sobre qué fotos (y por cuánto) se quedan. Que si éstas entraban en el precio, que eso no era lo pactado... Es lo de menos: Fernando y Clara ya son marido y mujer. Ahora, sólo queda convalidarlo en España (que se puede) y, por supuesto, la noche de bodas

lunes, septiembre 01, 2008

Día 16: Boulder City- Las Vegas- Beatty (Nevada)


En anteriores capítulos de “Lost” (in the USA):

Cinco intrépidos jóvenes viajan de una punta a otra de los Eh, Eh, Uh, Uh en un cañonerou. Pero el camino está lleno de peligros que hay que sortear… por ejemplo,
- ¿Qué clase de grifo tendrá el motel de esta noche? ¿Me helaré con agua fría hasta que logre descifrar como sale la caliente?
- ¿Qué tipo de taza habrá en el water? ¿Las de absorción (normal) o las de abducción (que arrastran todo al hiper-espacio con una velocidad tres veces superior a la de la luz)?
- ¿Qué diferencia hay entre un Hotel y un Motel? Aparte de la H y la M.

Las últimas noticias sobre ellos les situaban en un Hotel-Casino de Boulder City (Nevada), después de no haber podido realizar su tan ansiada excursión en helicóptero sobre el Gran Cañón…


Bueno, ya hemos abandonado la ruta 66 de manera definitiva, lo que no vamos a dejar es la ruta del colesterol.
Parece que hoy nadie ha despertado a nadie erróneamente. Aún así, Carlos persiste en sus problemas… hoy no le ha sonado el móvil/despertador.

Tras haber encontrado ese increíble hotel de Boulder City (a precio de motel) nos disponemos a desayunar en el mismo. Problema, entre pedir y que nos sirvan tardan más de 50 minutos. Nosotros nos lo engullimos en menos de 10 minutos. Por primera vez no ponemos ni un céntimo de propina.
Y por fin llegamos a Las Vegas, antro de perdición. Una ciudad llena de hoteles/casinos que por dentro son como parques de atracciones. Lo primero que nos sorprende al llegar es que vemos varias capillas para casarse. Bueno, eso lo conoce todo el mundo. Lo que no sabíamos es que también hay capillas “drive-trhu”, es decir, que te puedes casar desde el coche (romántico, ¿eh? Podría dar para la letra de una canción de Mana o La Oreja de Van Gogh). Yo me pregunto… ¿quién ordena a los sacerdotes que celebran estas bodas? ¿Carlos Jesús? ¿El padre Apeles?...

Las Vegas es una ciudad grande en medio de un desierto. ¿De dónde sacan el agua? Es un misterio. Ya en Galena (Kansas) le preguntamos a Rafa (camarero del restaurante de comida mexicana “Mi torito”, sito en la susodicha ciudad) y nos miró con cara rara (como pensando, de dónde vendrán estos pobres hombres). Nos comentó que “aquí” el agua sale por el grifo todo el año y que no sabe el origen.
El meollo de la ciudad se encuentra en Las vegas Boulevard (también conocido como “The Strip”) una calle muy larga en la que se encuentran gigantescos hoteles que también albergan casinos en su interior. En realidad, podría decirse que son como parques de atracciones o temáticos, que sirven para atraer a los jugadores (o turistas).
Por poner algún ejemplo, el “Luxor” es una pirámide y dentro está ambientado estilo antiguo Egipto; el “Paris-Las Vegas” tiene una reproducción de la torre Eiffel, del Arco del Triunfo y por dentro, el techo está pintado el cielo con nubecitas… ¡parece que es de día permanentemente!; el “Venetian” es parecido. Por dentro hay un canal con góndolas (y gondoleros) incluidas.
Así podría contaros de unos cuantos…

Este día hemos variado la táctica de ataque a la ciudad. Como es muy fácil no perderse (es ir recorriendo una calle) nos damos una hora y quedamos a la entrada de uno de los hoteles pero la visita la hacemos cada uno a nuestro ritmo. Luego comida y a la tarde seguimos igual, esta vez nos damos dos horas y media.
Comimos en el “Harley Davidson Café”, muy chulo. Decorado con motos y con unas camareras de escándalo. No sé que las dan de comer…
Nos pegan un buen puyazo y, por segunda vez en el viaje (que yo recuerde), nos incluyen la propina en la cuenta sin consultar (un 17%...). No me parece justo. Tendríamos que ser nosotros quienes decidamos en función del servicio.

Por cierto, estamos los cinco de acuerdo en que hemos visto cantidad de jamelgas por Las Vegas. Como todo el mundo sabe, los seres inertes y la mayoría de los seres vivos tienen tres dimensiones, exceptuando a la vaca que tiene 6 (delante, detrás, Izquierda, derecha, arriba y abajo y las mujeres que tienen cuatro. Pues bien, en Las Vegas, las mujeres tienen muy desarrollada la cuarta dimensión.
Da la impresión que aquí se puede pillar fijo (basta intentarlo).

Tras la quedada en el punto de encuentro de la tarde vemos alguno de los hoteles juntos (el “Venetian”). Decidimos que ya que estamos en Las vegas hay que apostar algo, ¿no?
El resultado fue el siguiente:
* César se encuentra un cuarto de dólar.
* Carlos echa 1 USA $ en las tragaperras con escaso éxito.
* Entre todos nos jugamos 20 USA $ en la ruleta. Repartimos las fichas y… mierda, sale el 2. ¿Cómo vamos a proseguir ahora el viaje si todos nuestros ahorros se han ido al carajo?
Afortunadamente, en nuestra mesa solo estábamos nosotros y el “crupier” (o como se llame la persona que atiende a la ruleta). Por cierto, era igualito que “el chino Kudeiro”.
Curiosamente, para poder jugar les pidió la identificación a Carlos y Miguel (no debía fiarse que fuesen mayores de edad) cuando son los más veteranos de nosotros.

Entre pitos y flautas salimos de las Vegas a eso de las 11:30 p.m. con dirección a Pahrump (es difícil de escribir pero más difícil es de pronunciar) y con idea de dormir allí. Después de lo de la noche anterior hemos preguntado en varios hoteles de Las Vegas a ver si hay algún chollo… pero nada. Todos completos (y son mega hoteles) salvo uno y cuesta 341 $ la habitación. Con lo que hemos perdido en las apuestas no nos lo podemos permitir.
Increíblemente, en Pahrump tampoco encontramos un motel con habitaciones libres, así que decidimos seguir camino hacia nuestro siguiente destino (Death Valley Nacional Park) y rezar para encontrar algún pueblo con moteles con plazas libres…
Todo lo que nos vamos encontrando esta cerrado.
Llegamos a un pueblo (Beatty, Nevada) que parece tener varias opciones. El primer motel está cerrado por obras. Probamos en el siguiente y justo cuando vamos a entrar se nos adelanta un coche… y cogen las tres habitaciones que quedaban libres. ¡Que mala pata!
En el siguiente motel nos dicen que tampoco tienen plazas pero nos ven tan desesperados (son casi las tres de la noche) que la chica de la recepción hace una llamada para ver si nos pueden dar 2 habitaciones en el motel del pueblo que estaba en obras. Bajo nuestra responsabilidad si pasa algo, nos dan las dos habitaciones. ¡Menos mal! Hay que ver el lado positivo, hemos hecho de noche el trayecto que habríamos tenido que hacer por la mañana. Podemos levantarnos un poco más tarde de lo habitual.

Y así termina la historia del día. Lo que suceda a partir de mañana nadie lo sabe.

jueves, agosto 21, 2008

Más fotos

Mientras las crónicas siguen en proceso vamos con algunas fotucas para poner los dientes largos.

Nueva York (que lejos queda ya). El puente de Brooklyn al fondo.

El Grand Cannyon.

Una intrépida ardilla trata de robarle la manzana al intrépido reportero. Y lo consiguió. La cámara de fotos sería imposible quitarsela de las manos.

No es New York sino Las Vegas.

Así se quedo alguno tras una noche de apuestas en Las Vegas.


sábado, agosto 09, 2008

Día 11: Amarillo - Santa Rosa (Nuevo Mejico)

Another “brick” on the Blog (04-08-08)

¡¡¡Hola corazones (de verano)!!!

Espero que captéis la el juego de palabras...

Tras la escasa cena de anoche en “The Big Texan” nos hemos levantado un poco empanados y nos ha costado encontrar el “Visitor’s Center” de Amarillo. Tras algunas vueltecillas por el centro lo hemos logrado. Allí, una amable americana nos ha aconsejado que visitar en el pueblo y alrededores y esta es la crónica.

Lo primero nos hemos dirigido a Palo Duro Canyon, un parque estatal situado 25 millas al sur de Amarillo, a ver las increíbles hendiduras que el viento y el agua han horadado en la roca. Se podían ver varias capas de sedimentos (cada una de distinto color). Un adelanto de lo que nos espera en Grand Canyon.
También hemos visitado un centro de interpretación y dado un mini-paseo (38º C).

Finalizada esta excursión hemos vuelto al centro y hemos estado por la calle por donde pasaba la antigua Ruta 66. Hemos parado a comer en un auténtico restaurante americano. Allí hemos podido conectarnos a Internet y hemos estado hablando con Óscar y Amaia (gracias al skype). ¡Que puntazo!

Para terminar nuestra visita a Amarillo, nos hemos dirigido a las afueras a ver “Cadillac Ranch”. Un patatal en el que también hay plantados 10 cadillacs (morro abajo). Los coches están todos grafiteados y hay unos botes de pintura para que el que quiera deje su “firma”. Nosotros lo hemos hecho, como quedará demostrado en alguna de las fotos.
Nuevamente tomamos el coche para adentrarnos más en el “Pandhandle” de Texas (la zona norte, la que cruza la Ruta 66). Hemos parado en Vega y Adrian, dos pueblos que se disputan ser el punto intermedio de la ruta entre Chicago y Los Ángeles.
Después hemos llegado a Glenrio, pueblo que se sitúa en la frontera entre Texas y Nuevo México. Otro pueblo fantasma (en este caso 100% fantasma, no había ni una casa con aspecto de estar habitada, ni una persona, ni siquiera un animal.
Pensaréis que nos repetimos un poco, al principio, cada día visitábamos un rascacielos, ahora cada día un pueblo fantasma…
Lamentablemente, en nuestro periplo por el estado de Texas no hemos podido ver ninguno de los famosos “Rangers” de Texas, ninguna noticia del inigualable Chuck Norris.

Desde Glenrio hemos tomado una pista de grava hasta San Jon (ya Nuevo México), lo cual es pecata minuta para nuestro “CANYONEROU”.
Para finalizar el día, nada mejor que reponer fuerzas en Santa Rosa. Hoy hemos buscado (y encontrado) el motel antes de ir a cenar. Es la primera vez que nos pasa.

Vamos a muy buen ritmo. Más o menos hemos ganado un día y si seguimos así es probable que nos de tiempo a visitar San Francisco, aunque sea a la carrera.

Hasta mañana o un día de estos.

domingo, julio 20, 2008

El viaje


Vamos al grano. El viaje en si.

Llegaremos a Nueva York previa escala en Munich, donde estaremos 4 días. Luego en avión hasta Chicago 2 días. Y luego empieza la verdadera aventura. Cogeremos un coche de alquiler en esta ciudad para dirigirnos hasta Los Angeles a través de la mítica Ruta 66. La idea es hacer kilómetros e ir parando cada día donde nos dicte el cuerpo y donde nos interese, sin planes. Eso sí, tenemos paradas obligatorias en Las Vegas y en El Gran Cañon. Tambien pararemos en algún otro parque natural (Yosemite, Death Valley, Parque Natural de las Sequoias, Joshua Tree...), pero como digo lo iremos viendo sobre la marcha y en función de nuestro tiempo y ganas. Para finalizar acabaremos nuestro recorrido en Los Angeles, donde cogeremos el camino de vuelta y volveremos a la cruda realidad. San Francisco también lo tenemos en la recamara pero más bien como una posibilidad bastante remota. No tendremos tiempo de ver todo lo que nos gustaría.

La foto muestra el recorrido provisional en coche desde Chicago.